El huevo que flota: experimento con agua y sal

¿Un huevo que flota? Con un vaso de agua y un poco de sal de la cocina podéis hacer este experimento en cinco minutos. Los peques lo repiten una y otra vez, y de paso aprenden por qué el mar flota más que la piscina.
🎂 Edadde 4 a 12 años
⏱️ Tiempo10 minutos
⭐ DificultadMuy fácil
🧪 Materiales

- 2 huevos crudos
- 2 vasos altos transparentes
- Agua del grifo
- Sal (unas 6 cucharadas)
- Una cuchara
- Opcional: colorante alimentario
🔬 Paso a paso

Pasos 1 y 2
- Llena los dos vasos de agua hasta tres cuartos.
- Mete con cuidado un huevo en el primer vaso: ¡se hunde hasta el fondo!

Pasos 3 y 4
- En el segundo vaso, echa 6 cucharadas de sal.
- Remueve bien hasta que la sal se disuelva (si quieres, añade unas gotas de colorante).

Pasos 5 y 6
- Mete el segundo huevo en el vaso con sal.
- ¡Flota! Prueba a añadir agua sin sal poco a poco por encima y verás cómo el huevo se queda flotando a media altura.
🔬 ¿Por qué pasa?
Que algo flote o se hunda depende de su densidad: cuánto pesa para lo que ocupa. El huevo es un poco más denso que el agua, por eso se hunde. Pero al disolver sal, el agua pesa más sin ocupar más sitio, y se vuelve más densa que el huevo. Entonces el agua lo empuja hacia arriba y flota. Por eso en el mar, que es salado, flotamos más fácilmente que en una piscina.

El consejo de Pupu
Haced apuestas antes de cada paso: ¿se hundirá o flotará? Y probad con otras cosas de casa, como una uva, un tapón o una moneda, en los dos vasos.
Y después… ¡a por un planazo!
Encuentra planes para la edad de tus peques, cerca de ti y para el día que elijas.


